tlf: 606 958 000 | email: pan@remar.org

Derechos del niño

Derechos del niño

El niño disfrutará de los derechos de esta Declaración.

Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Lo que Remar hace

El niño gozará de una protección especial

Dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente de forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con ese fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior de los niños. 

El niño tiene derecho

desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

El niño debe gozar de la seguridad social.

Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarle, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

Lo que Remar hace

Cuidado especial en cada caso particular.

El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social deberá recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especial que requiere su caso particular.

Lo que Remar hace

El niño necesita amor y compresión.

Siempre que sea posible deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus pades y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias exepcionales no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

El niño tiene derecho a la educación, que será gratuita y obligatoria.

Se le dará educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término a sus padres. El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

Lo que Remar hace

El niño debe

en todas las circunstacias, figurar entre los primeros que recibirán protección y socorro.

El niño debe ser protegido

contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

Lo que Remar hace

El niño debe ser protegido contra las prácticas

que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otro índole. Debe ser educado en un espíritu de compresión. tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

Enlaces de interés